Posteado por: bibliopress | mayo 30, 2007

¿Qué es una Tesis?

Esta es una pregunta que en un momento determinado de la vida de una alumno universitario esta cobra vigencia. Pero, ¿Qué es una Tesis? Una definición seria “una tesis de investigación es un informe que concierne a un problema o conjunto de problemas en un área definida de la ciencia y explica lo que se sabe de él previamente, lo que se haría para resolverlo, lo que sus resultados significan, y dónde o cómo se pueden proponer progresos, más allá del campo delimitado por el trabajo.”

Debe cumplir con las siguientes condiciones:

  • Ser objetiva, basada en hechos y no en prejuicios o pareceres.
  • Ser única, es decir; no mezclarla con otras ideas.
  • Ser clara y precisa; para ello conviene formularla en forma de oración completa, debe ser específica y no caer en generalizaciones.

Ahora bien, podemos suponer que sabemos que es, pero ¿cómo se hace una tesis? Cómo puedo empezar a escribir y saber que me juego mis años de estudio en una monografia, sin contar la defensa de la misma ante una comisión examinadora. Estas preguntas atormentar a gran parte de los alumnos, es cierta forma es una disyuntiva entre realizarla lo antes posible o dilatarla lo más que se pueda, pero tarde o temprano nos alcanza.

He querido dividirla en dos partes, basandome en el libro “Como hacer una Tesis” de Carlos Sabino (Ed. Panapo, Caracas, 1994, 240 págs), En la primera parte es básicamente descriptiva y expone las caracteristicas y la estructura de los trabajos cientifcos, asi como los diversos tipos que de ellos existen.

La segunda parte está directamente referida a los aspectos prácticos y operativos de la redacción científica y expone los métodos y técnicas para su realización. En ello radica la diferencia fundamental entre este libro y otros que pueden parecer similares: en la preocupación por tratar detalles instrumentales, en los ejemplos concretos, en la referencia constante al proceso de elaboración más que al producto terminado.

Entonces, tenemos que para la primera parte es bueno saber que es una trabajo cientifico, para que nos sirva de referencia en nuestra tesis.

La Redacción Cientifica
Sabino  expone que: “No hay que perder de vista, en ningún momento, que quien escribe un trabajo científico debe buscar por todos los medios transmitir un contenido, de modo que éste llegue con las menores perturbaciones posibles al receptor de la comunicación. Cualquier elemento que facilite tal cosa ha de ser bienvenido, cualquier referencia, explicación o recurso que haga que las ideas se comprendan mejor y con menos esfuerzo por parte del lector. Por ello también es preciso detenerse con bastante cuidado en la forma de presentación de cada trabajo, para que a la claridad de la expresión y el orden lógico básico del discurso se sumen también otros elementos que dan seriedad y rigurosidad a la exposición: oportunas referencias bibliográficas, notas aclaratorias, apéndices, gráficos, cuadros estadísticos y esquemas.

Diferentes Tipos de Trabajos Cientificos
Sabino  explica que dentro de la denominación genérica de “trabajo científico” existe una variedad bastante grande de posibilidades, que surgen de necesidades y circunstancias específicas. Los lectores seguramente habrán oído hablar de monografías y de tesis, de ponencias, papers y artículos científicos, de tesinas, trabajos de ascenso e informes de investigación. Cada una de estas denominaciones se refiere a un tipo particular de trabajo aunque, como decíamos, no se trata de una clasificación excluyente. Las características de cada tipo suelen diferir según se sigan las normas de una u otra institución o las costumbres de cada país y, además, un mismo trabajo podría adoptar formas diferentes o ser clasificado a la vez en más de una de esas categorías.

La Estructura de los Trabajos Cientificos
Según su punto de vista y experiencia, Sabino define que desde este punto de vista, de la armazón abstracta de un trabajo científico, conviene partir de la consideración de un esquema básico y sencillo, la conocida fórmula que se compone de tres elementos: introducción, desarrollo y conclusiones. Debiéramos hablar mejor de tres secciones básicas, ampliando un tanto el alcance de los términos que acabamos de mencionar: la primera, compuesta por todos aquellos aspectos que sirven para situar al lector respecto a las características, objetivos y circunstancias en las que se ha desarrollado la investigación que a continuación se va a exponer; la segunda, el llamado cuerpo del trabajo, donde se estructuran los contenidos sustantivos del mismo y, finalmente, una tercera parte donde se incluyen no sólo las conclusiones sino también un conjunto de informaciones necesarias para el mejor manejo y la más fácil comprensión de la obra en su conjunto. Antes de pasar a considerar con cierto detenimiento cada uno de los elementos que pueden aparecer en un trabajo científico conviene especificar un poco más la función de cada una de estas tres grandes secciones básicas.

Presentación y Aparato Crítico
Llámase aparato crítico al conjunto de citas, referencias y notas aclaratorias que es preciso incluir en un trabajo para dar cuenta de los aportes bibliográficos sobre los que el mismo se apoya.

Hasta aqu tenemos una mirada ya mas coherente de lo que debemos tener en cuenta para formular nuestra tesis, pero ahora viene la parte en que debo elaborarla y redactarla. Veamos lo que nos entrega Sabino , en esta segunda parte.

El Proceso en Perspectiva
Cito a Sabino “…Por elección del área temática entendemos la definición -y posterior delimitación- del campo de conocimientos sobre el que se piensa trabajar. No se trata de escoger una disciplina en su conjunto como, digamos, la demografía, sino de seleccionar un tema concreto dentro de ella: el estudio de los factores que inciden en el decrecimiento de la tasa de natalidad, por ejemplo. El planteamiento del problema, en cambio, supone ya la definición concreta de interrogantes, la enunciación de aquéllo que no conocemos y que procuramos saber mediante el trabajo de indagación a efectuar”.

La Elección del Tema
En muchos casos, dentro de la vida científica y académica, la selección del tema no es realizada por el propio investigador: hay líneas de indagación que fijan los equipos de trabajo, departamentos o institutos, temas que son propuestos o exigidos durante la práctica docente y problemas de investigación que se presentan de un modo casi natural, remitiendo sin mayor esfuerzo hacia un área temática específica. Pero esto no es siempre así y, especialmente en el caso de las tesis, las cosas se presentan muchas veces de un modo totalmente diferente.

Para el tesista que no encuentra un asesoramiento oportuno o bien calificado siempre es una tarea riesgosa la de determinar el tema que servirá de eje a su tesis, pues de su decisión dependerá el tipo de trabajo a realizar durante un lapso relativamente largo y la misma calidad de su resultado final. Por ello estamos habituados a la típica angustia de quienes, en pre o postgrado, se enfrentan a la tarea de comenzar un derrotero al que perciben como peligroso y plagado de dificultades.

Es cierto que, en muchas instituciones, la elección del tema no es dejada al albedrío del estudiante. Es comprensible que así se proceda, en la medida en que parece necesario encauzar adecuadamente sus esfuerzos para evitar que éste se enfrente a temas impropios para el nivel en que se desenvuelve. Pero no es conveniente, creemos, ejercer en tal sentido una presión excesiva, que resulte en una imposición de la temática a investigar. En tal caso se perdería la indispensable motivación que es sin duda necesaria para efectuar un trabajo de dimensiones considerables, debilitando la voluntad y el nivel de creatividad que requieren el quehacer científico. En todo caso es necesario distinguir entre la sugerencia de áreas temáticas definidas, lo cual puede ser importante para orientar el uso de los recursos existentes y facilitar la acumulación de conocimientos en cierta dirección, y la formulación del problema concreto a investigar, que se refiere a las preguntas específicas a las que pretende satisfacer la indagación. En este último nivel, en general, parece ser adecuado que el tesista defina su proyecto de acuerdo a sus inclinaciones y preferencias.

Proyectando la Investigación
Una de las primeras etapas  en que ell estudiante, naturalmente, para no perder la información que va adquiriendo, deberá ir elaborando fichas o registrando del modo más ordenado posible el resultado de sus indagaciones. [V. Hochman y Montero, Op. Cit., pp. 19 a 41, o Finol y Nava, Op Cit., pp. 100 a 155.] Paralelamente, continuará con sus consultas, de modo que pueda establecer ya un vínculo con quien vaya a ser el tutor de su trabajo.

Después de estas tareas, o de un modo simultáneo si la experiencia del investigador así lo permite, podrá enfocarse la elaboración de un primer documento de trabajo, más o menos riguroso, que encuadre el trabajo científico a desenvolver. El mismo, que ahora consideraremos, es el anteproyecto de investigación. Puede ocurrir, cuando no se está trabajando como tesista, que tal documento no tenga el objetivo de ser presentado formalmente ante alguna institución, puesto que la indagación se esté haciendo independientemente. Aún en ese caso, sin embargo, es prudente que el investigador anote para sí aquéllo que de fundamental tiene un anteproyecto, puesto que así tendrá una especie de programa de trabajo al cual recurrir en momentos de duda o cuando requiera la asesoría de sus colegas o compañeros de equipo.

De la Investigación a la Redacción
Sabino recalca que “Entre el momento en que un proyecto queda terminado y el inicio de la redacción final del trabajo median una serie de actividades que constituyen, en cierta medida, el núcleo de la investigación. No es que investigar pueda reducirse a una pura búsqueda de datos, o que ello signifique sólo organizar y analizar información. Pero, debe entenderse, ninguna actividad de planificación o de elaboración teórica produce auténticos conocimientos si no se efectúa una confrontación entre las ideas formuladas y las referencias externas que provee la realidad. De allí que resulte decisiva esa recolección de datos a la que aludimos aunque, hay que aclararlo, empleamos aquí la palabra dato en su sentido más amplio.”

La Construcción del Manuscrito
El trabajo de redacción es una actividad compleja, en la que intervienen diversas aptitudes y esferas del comportamiento humano. Tiene un componente relativamente mecánico, en el sentido de que implica una acción regular, que se ejecuta en gran medida por medio de adecuadas técnicas y destrezas instrumentales; en esto se parece a cualquier otro trabajo en el que haya que definir actividades simples, organizarlas y ejecutarlas en un cierto orden para lograr un resultado determinado. Pero, por otra parte, la experiencia indica que no se puede escribir enteramente así. Al redactar aun la frase más simple ponemos en juego nuestra sensibilidad, nuestro sentido del ritmo, los conocimientos no conscientes que poseemos y muchas otras cosas más. Para lograr que todo esto aflore en forma adecuada -sumándose y no contrarrestando la habilidad técnica ya citada- es preciso que el autor se encuentre en las mejores condiciones espirituales y materiales, que se sienta libre y bien dispuesto hacia la tarea.

La Redacción y Presentación Final
Un trabajo científico se lee normalmente con cierto cuidado, prestando especial atención al mensaje que el autor nos intenta transmitir. No interesa mayormente la belleza de la exposición, pues no se buscan allí innovaciones estilísticas o en el uso del lenguaje pero, a pesar de ello, conviene dedicar bastante atención a nuestra prosa. Esta, a veces, posee cualidades que la destacan ante el lector: fluye con libertad y hasta con elegancia, haciendo que el discurso resulte atractivo y fácil de leer”, inteligible y quizás hasta más interesante. Detrás de estas virtudes del escrito se esconde -casi siempre- un trabajo paciente y minucioso de corrección del texto.

La Tesis como Fin y como Comienzo
Aqui algunos Tips: Es recomendable que, al enfrentar a un jurado, el tesista posea una actitud en la que confluyan tanto la seguridad en sí mismo como la modestia. Lo primero porque, como acabamos de decir, es razonable mostrar autoconfianza cuando se domina un tema, cuando es probable que el investigador conozca más de los aspectos particulares del mismo que cualquiera de los especialistas que lo examinan. Esto es algo normal, aceptado como legítimo, y por lo tanto esperado por el jurado, que de este modo se impresiona mal cuando una persona demuestra no valorar su propio esfuerzo. [Eco, Umberto, Op. Cit., punto V. 6, sobre el "orgullo científico".]

Pero esta actitud debe ser complementada por otra, que también surge de la propia naturaleza de la labor científica: la conciencia de las limitaciones de toda investigación, de sus posibles fallos. De allí, de asumir al pensamiento de la ciencia como falible, [V. al respecto Sabino, Los Caminos..., Op. Cit., pp. 48 a 50.] se desprende que el tesista debe estar abierto a toda crítica razonable, aceptando que su labor es simplemente un aporte más a la larga cadena de trabajos que van conformando el saber de nuestro tiempo y no algo que se defiende cerradamente, como si toda la verdad estuviera siempre de su parte. Si una persona puede combinar estas dos cualidades se situará en inmejorables condiciones para que su exposición sea escuchada con paciencia y con interés, con receptividad y con benevolencia.

Pero además de asumir una actitud positiva, como se comprenderá, es preciso que la exposición que se realice sea técnicamente buena. [V. Hochman y Montero, Op. Cit., pp. 81 a 84.] Para ello es necesario prepararla con anterioridad, pues es poco razonable pretender hacer una buena disertación de 30 ó 45 minutos de un modo totalmente improvisado. Los aspectos fundamentales a considerar son los siguientes: el lenguaje, la duración, el contenido, y las ayudas audiovisuales.

Muy bien, hasta aqui un breve resumen de lo que encontraran los enlaces de este artículo, espero que les sirva de guía y no olviden consultar el apendice de “errores que más frecuentemente cometen los tesista”, es importante tener contemplado las etapas que conllevan a la realización de la tesis, el trámite a realizar, documentación a presentar y otros  items que cada universidad solicita según sea el caso.

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Responses

  1. Para la Universidad Arturo Prat, revisen la documentación de la Acta de Inscripción y el Instructivo para realizar el Trámite de Título, en el portal de la Biblioteca. (biblio.unap.cl)

    Ejemplos de tesis en tesis.unap.cl

  2. la tesis


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