Posteado por: bibliopress | abril 20, 2007

Cinco consejos para lectores de noticias científicas

Fuente Original: Ciencia y Lejos (URL)

En zenSci, un proyecto colectivo escrito bajo el lema “Dándole sentido a la ciencia”, publican esta joyita firmada por Lennart Kiil.

La traduzco aquí (con alguna nota al margen):

1. Asegúrese de que los resultados y conclusiones que se presentan ya han sido publicados en una revista científica seria con revisión de expertos.

Cuidado con esto. En los últimos años es habitual que los departamentos de relaciones públicas envíen comunicados de prensa antes de que la publicación aparezca en las revistas.

Lo más fiable es buscar en PubMed, la principal base de datos de temas biomédicos y donde están indexados todos los trabajos y revisiones bibliográficas serias publicados en el mundo. Otra opción es irse directamente a la página de la revista y hacer una búsqueda con algunas palabras clave, como el nombre del autor.

2. Recuerde que correlación no significa necesariamente relación causa-efecto.

Obvio, pero todavía hay muchísimos ejemplos en periodismo científico que demuestran que incluso los escritores profesionales no tienen suficiente cuidado con esta cuestión.

Es un ejemplo típico de falacias en ciencia. Puede haber errores, intencionados o no, consecuencia de una relación espuria (se asume que existe una causa única para un resultado cuando en realidad puede haber un conjunto de causas que lo han provocado) o falacia Cum hoc, ergo propter hoc (dos eventos que ocurren a la vez tienen necesariamente una relación causa-efecto).

3. Tenga cuidado con el lenguaje normativo o “evaluativo” cuando no tenga lugar utilizar este tipo de lenguaje.

La ciencia, por definición, no puede hablar de cómo deberían ser las cosas. En expresiones como “demasiado” o “apenas”, básicamente sólo muestran los prejuicios del autor.

Se refiere a argumentos demasiado subjetivos respecto a referencias que no se dan.

4. ¿Resultados sensacionales o carnaza sensacionalista?

Revise las fuentes y los patrocinios. Hay mucha investigación patrocinada de alta calidad, pero nunca está de más saber quién está detrás de determinadas publicaciones.

Ejemplos: Algunos de esos estudios sobre cerveza, chocolate, vino… O el famoso dicloroacetato.

5. Las conclusiones que se presentan, ¿pueden deducirse con seguridad a partir de los resultados aportados? ¿Son posibles otras conclusiones más sencillas a partir del mismo conjunto de datos?

Las conclusines derivadas de un conjunto de datos concreto, a menudo tienen que ver con las suposiciones que se hacen en el estudio. Muy a menudo los comunicadores científicos se saltan esta parte de la historia.

Se suele decir que “la hipótesis más sencilla es la más probable”. A veces se leen algunas conclusiones que se adaptan demasiado bien a la hipótesis planteada. Muy peligroso en ciencia, hay que saber aceptar y publicar los resultados negativos.

Fuente | Five simple tips for readers of science journalim
Enlaces | Comparativa de la Muerte: ¿Pueden inventarse más cosas en un artículo médico?
Los medios informativos y la investigación sobre el cáncer
Cuando los malos periodistas ayudan a la mala ciencia a ejercer una medicina todavía peor


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